espere para escribir esto. espere para decirte adios. me duele con el corazon cada una de las palabras que estoy poniendo aca.
nos conocimos en las mas dificiles condiciones. yo metiendome una sobredosis con la intencion de suicidarme y tu al otro lado del mundo sufriendo por mi.
decidiste recuperarte... porque te diste cuenta que esta historia no termina bien... pero la recuperacion es dura y volviste.
mi princesa española... que felicidad me daba hablar contigo... como me hacías reir cuando me decias que no hablara como un puto irlandés... cuando me dijiste que hablaba como un viejo verde.. hiciste que mi hospitalizacion no me doliera tanto..
y te fuiste metiendo al corazon. cada día hablarte era feliz. me gustaba oirte... en las buenas y en las malas estabamos juntas...
no te gustaba tu nombre y te recorde que fionna antes de ser hogro era una princesa. una princesa asi como tu. la niña de tu papá.
no puedo ni abrir mi pou porque me recuerda que ya no estas. como hubiera querido que te hubieras despedido.
espero de todo corazon que te hayas ido a vivir una nueva vida y que hayas decidido recuperarte. tu sabes que eres fuerte y valiente y que puedes lograr lo que quieras.
te quiero. con todo mi corazon y nunca te olvidare.. tu ausencia me duele.
espero volver a hablar contigo... espero poder saber de tu vida, de tus cosas, de el laddie novio de tu hermana...
farewell @illbperfect...
con todo mi corazon
Amelia
Alimenticiamente Trastornada
Advertencia! este es un blog de una enferma mental, por lo tanto no esperen que sea un libro de superación personal. Aquí hablo de lo que pienso y siento. Si no te sentís con la capacidad de discernimiento necesaria para esta informacion pone atras. Bienvenidos los que no critiquen!
lunes, 14 de enero de 2013
miércoles, 9 de enero de 2013
Alambre de Púas
Quema, como acido que va deshaciendo los pocos pedazos de carne que queda pegada a los huesos...
Las manos están atadas con alambre de púas…
El cuerpo con vida se pudre desde adentro…
Los huesos se doblegan ante tu grandeza…
La sangre se evapora y deja solo el veneno que tu inyectaste en cómodas dosis para mantenerlo adicto a ti.
Metes tus dedos en el cuerpo putrefacto..
Como si pudieras arreglar el daño que causaste…
Aun eres inconsciente de que es tu propia obra
Tal vez sea demasiado tarde, el odio lo ha hecho tan débil…
En tu mano que da latiendo el único órgano que todavía recuerdas…
Porque en tu mano siempre ha estado…
Porque a tu divina merced siempre ha latido…
Y a tu maldita merced… siempre ha muerto
Las manos están atadas con alambre de púas…
El cuerpo con vida se pudre desde adentro…
Los huesos se doblegan ante tu grandeza…
La sangre se evapora y deja solo el veneno que tu inyectaste en cómodas dosis para mantenerlo adicto a ti.
Metes tus dedos en el cuerpo putrefacto..
Como si pudieras arreglar el daño que causaste…
Aun eres inconsciente de que es tu propia obra
Tal vez sea demasiado tarde, el odio lo ha hecho tan débil…
En tu mano que da latiendo el único órgano que todavía recuerdas…
Porque en tu mano siempre ha estado…
Porque a tu divina merced siempre ha latido…
Y a tu maldita merced… siempre ha muerto
lunes, 7 de enero de 2013
mi historia en los ojos de otro
Amelia...
Una vida
luchando contra el suicidio y el Borderline
Se podría
decir que fuimos víctimas de una amistad moderna. Nos presentaron por messenger
bajo la excusa de una posible tecladista para un proyecto musical que nunca
nació.
Si, desde
el primer momento fue una amistad marcada por la música, por el arte.
Lo
primero que pude ver de ella fue una foto en el display de su ventana de
Windows Messenger, una imagen que la hacía parecer enfermizamente delgada y
pálida, aunque solo enmarcaba parte de su rostro.
Conversabamos,
largo y tendido. Las conversaciones con ella siempre se veían marcadas por esa
pluralidad, por la fluidez. Deslizándonos a veinte temas por hora al menos.
Tardó
casi un mes para tomarme suficiente confianza, suficiente para revelarme sus
dos secretos mejor guardados en aquel momento.
1º:
Sufría de “Trastorno de la personalidad emocionalmente inestable”, o
Borderline, como lo llaman los psiquiatras para abreviar.
2º: Esta
condición la había llevado, hasta ese momento, a cuatro intentos fallidos de
suicidio.
Durante
esa época, marzo de 2006, su impulsividad estaba al borde, y por lo menos
cuatro noches de cada semana me las pasaba haciéndole compañía por teléfono,
convenciéndola de que Hoy no era el día. Esto tambien incluyó una temporada que
pasé en Bogotá... La cuenta de celular más costosa que he pagado en la
historia.
Debo
admitir que siempre tuve ese “Superhéroe” dentro de mi, esa voz que me llamaba
a mover todo a un lado para evitar que ella, o alguna otra amiga se suicidara.
Mi
historia con ella llevó a varios intentos de proyectos musicales, una adicción
a sus escritos, reuniones en algún lugar fuera de su casa para tomar café
(apenas llegué a conocer su residencia hasta 2009, temía que cuando lo
intentara fuera hasta allá para detenerla), escritos a dos manos, planes a futuro,
y uno que otro enredo.
Desde
siempre la consideré algo parecido a una hermana pequeña, alguien a quien
apenas hace poco aprendí que no puedo proteger, y menos de si misma.
Su infancia:
Fecha de nacimiento: 26 de mayo de 1992
Lugar de Nacimiento: Medellin, Antioquia.
Sexo: Femenino
RH: A+
Tez:
Caucásica
Color de Ojos: Negros
Color de Pelo: Negro
Fue una
bebe sietemesina que vino al mundo con una amenaza de muerte. La noche del
parto la enfermera le dijo a su abuelo que solo una de las dos sobreviviría, la
madre o la hija.
Las dos
sobrevivieron, razón que las ha hecho, desde el principio su vida juntas,
inseparables.
El
divorcio sobrevino casi inmediatamente, su madre se la llevó a vivir con su tía
y sus abuelos maternos cuando no había cumplido un mes de nacida, abriéndole
las puertas a un hogar en el que se la recibió con muchísimo amor.
Su padre
nunca estuvo durante su crianza, y de hecho se enorgullece de no conocerlo, así
que mientras su infancia corría, su casa se iba llenando de recuerdos.
Rememora
con nostalgia salir “a caminar todos los días con mi abuelito con vestidos
hermosos y sombreros, y al sombrero le ponían una cinta de el color de el
vestido”.
Su
abuelo, como figura paterna, pasaba mucho tiempo con ella, jugando parques,
mientras su abuela le servía su almuerzo en su set de cocina de juguete,
acompañándola casi todo el día, y enseñándole cuanto podía. Uno de los
recuerdos más vìvidos que llegó a contarme fue cuando, una tarde mientras venía
de su finca, se chocaron contra un camión lleno de cerdos. “Le hice contar la
historia a mi abuelo un millón y medio de veces”.
Entrada
al jardín infantil, sus trastornos alimenticios parecieron asomar por primera
vez.
Su madre
la llevaba al jardín infantil caminando para luego irse a trabajar.
Desde
esta época, su tía le llevaba un regalo diario, pero nunca comida, porque no le
gustaba comer, hecho que se complementaba con sus constantes vómitos tras el
almuerzo.
Recuerda también
que en aquel jardín infantil había un carro de juguete, y ella siempre era la
que conducía.
Cuando
llegaba la hora de la salida, su abuela iba por ella caminando al jardín, la
llevaba a comprar un “Agua de limon” y luego a su casa. Esta costumbre de
caminar iría desapareciendo con el tiempo.
Desde el
primer año de colegio le disgustó la clase de ingles, aunque los idiomas se le
han dado bien, pero se destacó como una exclente estudiante
“Yo siempre fui la nerd que las profesoras
amaban... a la que le hacían pruebas de IQ (Coeficiente intelectual) muy
seguido, y nos sugirierón meterme en un colegio de niños superdotados. Todos me
detestaban por eso, todos mis compañeros. Además yo era gordisima porque amaba
las papas fritas.
¿Como eran tus amigos del colegio?
Una era traqueta, y realmente era la unica que
tenía hasta que le toco irse a vivir a otro lugar del mundo...
Luego me volvi amiga de Sofia, una nena toda
recatada y problemática, mejor dicho, una solterona a los 9 años. Ya en segundo
si hice un grupito con las “patas” del grupo. Esta nena Sofia me hizo una
cagada cuando volvi al ese colegio. Me hizo salir de nuevo”.
Su paso
por diferentes colegios se vio forzado por varios problemas, uno de ellos,
afirma su antigua compañera, Mónica Atehortúa, fue que el colegio en el que
estudiaban no consentía tener una estudiante con tendencias suicidas y
auto-lesionantes, Dice tambien que no fue la primera vez que el colegio “hacía
salir” a alguien por razónes que podrían darle mala imagen a la institución.
Su prima menor:
Desde
siempre Amelia ha sido alguien apegada a su familia. Cuando ella tenía 7 años
de edad, su príma iba completando la mitad de su segundo año.
Ese día
en el colegio, ella decidió pedirle a su profesora un octavo de pliego de
cartulina para hacerle una tarjeta a sus primos, pero la profesora ya tenía la
noticia, así que le dijo que esperara, que su mamá ya vendría por ella.
La causa
de muerte fue desconocida, los doctores nunca pudieron dar información sobre
ella, y los padres de la pequeña cortaron relación con el lado de la familia de
Amelia.
Amelia y
sus primos mantenían una relación muy cercana, jugaban juntos mucho, iban a las
casas de los otros, y tenían citas semanales como si de negocios se tratara. La
pequeña María, Amelia, su primo y los primos de éste iban a prestolandia todos
los viernes, un local de presto de tres pisos que quedaba sobre las palmas, y
tenía una amplia sección de juegos infantiles; el local en el que funcionaba
está ahora ocupado por la discoteca “Circus”.
La muerte
de su prima afectó profundamente a Amelia, quien comenzó a sufrir de estres,
algo poco común en un niño de tal edad. Este mal encontró como salida acentuar
su primer trastorno alimenticio, que más tarde se convertiría en anorexia.
Sus
vómitos tras la comida tomaron más presencia durante esta época, pero estaban
por fuera de su voluntad, lo cual no se veía bien reflejado en su familia,
quienes reprochaban su “comportamiento”.
Su madre:
Una vez
Mafalda le reprochó a su madre, cuando ella la increpaba para que se comiera su
sopa bajo el argumento de que ella era su madre, que si las cosas eran así,
ella era su hija, y se habían graduado el mismo día.
Dificil
graduación la que tuvieron las dos, cuando se suponía que solo una podía
obtener el título esa noche de mayo.
Como
madre soltera, Luisa siempre trató de darle lo mejor a su hija, y de estar
siempre ahí para ella.
Antes de
ir al trabajo llevaba a Amelia a la guardería, y al regresar pasaba tiempo con
ella en casa de sus abuelos, de la cual se fueron para vivir solas cuando Amelia
tenía 6 años. ya quería tener un espacio para ellas dos.
Amelia
recuerda a su mamá en esa época como una mujer joven, hermosa, llena de energía,
y muy alegre, siempre cariñosa con ella.
Su madre
le construyó una casa de muñecas en el apartamento, y tambien se encargaba de
confeccionarle cada disfraz para Halloween.
Su madre
y ella se han mudado de apartamentos más veces de las que Amelia recuerda, solo
por el hecho de que les gusta cambiar.
Adolescencia:
Cuando Amelia
llegó a la adolescencia, ya cargaba con varios problemas de autoestima, asunto
que se vió catalizado al llegar al colegio donde estudio secundaria, un colegio
en el que, aún a tan corta edad, “Todas eran flacas y yo gorda”.
Durante
esta etapa comenzó a tener grandes problemas con su madre, según Amelia “Solo
peleaba de ganas de pelear”. Estas discusiones comenzaron a agravarse por su
entrada a la anorexia, la auto lesión y los primeros intentos de suicido.
“Yo... fantaseaba con mi muerte,
todo el día. Y me quedaba en mi casa, escuchaba ‘when you were
young’,
Tenía varios métodos para hacerse daño. Cortarse, sacarse sangre con
jeringas, quemarse, asfixiarse con una cinta que todavía usa para atarse el
cabello.
“¿Por qué lo
hacías?
Para encontrar paz… para acabar con el insoportable vacío. Algo así como
el corazón delator pero conmigo misma”
Usualmente
estaba vestida de negro en esta época, escuchando principalmente cosas
parecidas al Gothic Metal, con enfoques tristes. Detestaba el Reggae, tal
como lo hace ahora. Si al abrir el Messenger te encontrabas con que estaba
escuchando “Breathe no more” de Evanescence, esa noche era muy probable que lo
intentara.
Muchas veces
Idealizaba, en su muerte, que alguien llegara dos minutos antes de la última
campanada y la salvara de sí misma… a veces este alguien fui yo. Una de esas
veces la logré convencer, a lágrima tendida, que se sacara una aguja del brazo,
por la que se estaba desangrando.
No salía de
su casa, su única actividad por fuera era Hard Rock, una academia musical en la
que está desde el 2006. Ahí ha recibido clases de Batería, técnica vocal,
guitarra, teclado, y ha ensayado estos últimos años con cada ensamble que se le
cruza. Incluyéndome.
A su
entrada, Mirabay le dijo sin pelos en la lengua que no servía para
nada, cosa que la llevó a darse un revés y prometerse ser la mejor. Su
compromiso con esa institución se convirtió en algo parecido a un contrato,
entrando a “Stomp”, un ensamble de percusión, y haciéndose buena amiga de
Claudia Duarte, su profesora de batería.
Trastornos alimenticios:
Siempre
ha sido propensa a engordar, pero nunca la he visto en ese punto. Su “gordura”,
considero yo, está en su cabeza, no bajo su piel.
Esta podría
considerarse como otra de sus formas de acortarse la vida, que incluyen la
autolesión, los intentos de suicidio, el cigarrillo y las depresiones.
Todo
comienza con su aversión, desde pequeña, a comer, y sus vómitos involuntarios
tras el almuerzo durante su infancia.
Su
entrada a la anorexia coincidió con una época en la que la agenda mediática le
daba mucho aire al tema, y cualquier joven tenía acceso a toneladas de
información sobre el tema a traves de la televisión y el internet
Recuerda
principalmente mantener la excusa del vegetarianismo, haciendo dietas
complejas, llevando estrictas tablas de calorías, “La remota posibilidad de una
cura”.
Pero la
piedra angular del problema se instaló con la salida de “Abzurdah” en 2006. Una
historia autobiográfica de Cielo Latini, escritora argentina, en la que, entre
otras cosas, se encontraba su testimonio en defensa de la anorexia. Para Amelia
este libro fue la oportunidad de ver como alguien también pasaba por lo que
ella.
Varios
intentos de suicidio con medicamentos la llevaron a lavados estomacales. Según
ella, de las peores cosas que a alguien podría pasarle.
Borderline:
El 23 de mayo de 2007 se le diagnosticó de Trastorno de la personalidad
emocionalmente inestable (O Borderline). F60.3 es el código que se le da según
la Codificación internacional de enfermedades CIE 10 de la Organización Mundial
de la Salud. Y lo define así dicho documento.
“Trastorno de la personalidad caracterizado por una tendencia definida a
actuar impulsivamente y sin considerar las consecuencias. El humor es
impredecible y caprichoso. Son probables los arrebatos emocionales, con
incapacidad para controlar las explosiones conductuales. Hay tendencia a
un comportamiento pendenciero y a generar conflictos con los demás, especialmente
cuando las acciones impulsivas son frustradas o censuradas. Se pueden
distinguir dos tipos: el impulsivo, caracterizado preponderantemente por
inestabilidad emocional y por falta de control de los impulsos, y el limítrofe,
que se caracteriza además por perturbaciones de la autoimagen, de las
aspiraciones y de las preferencias íntimas, por sentimientos crónicos de vacío,
por relaciones interpersonales intensas e inestables y por una tendencia al
comportamiento autodestructivo, que incluye acciones suicidas e intentos de
suicidio.
Personalidad: Agresiva, explosiva, limítrofe.”
Uno de los “Gajes de este oficio” es la explosiva impulsividad, lo que
la llevaba a intentos de suicidio nada planeados.
Situaciones en las que su ánimo se vuelca contra ella, y en cuestión de
minutos se sume en una profunda depresión que termina llevándola, muchas veces
en contra de su voluntad, a tomar lo que tenga a mano para acabar su vida.
Tras una
consulta en la Secretaría de Salud de Medellín, se obtuvo esta información: “En
los registros de morbilidad, no se encuentra ningún registro con diagnóstico de
trastorno de la personalidad emocionalmente inestable”.
La muerte:
De todo
corazón espero la proxima no sea la vencida, porque Amelia lleva sobre la piel
varios intentos de suicidio que han terminado en problemas, hospitales,
depresiones, y un sórdido despertar.
Para ella
la relevancia nunca ha estado en el suicidio, si no en la muerte.
“¿Por que la muerte y no el suicidio?
Porque nunca me intereso matarme, me interesó
morir. Por eso me mataba de hambre... Es que yo no quería matarme, yo quería
morir. Dormir... Estar tranquila.
Mi busqueda por la felicidad en la vida siempre fue
una busqueda por tranquilidad.
¿Y por que crees que morir es dormir?
No, no. No lo creo. Lo creía en ese tiempo, hasta
que casi muero de verdad, y probe como sabía...y no me gustó.
El día que me hicieron el lavado gástrico. Esa fue
la ultima vez seria que lo intenté
¿Hace cuanto?
Agosto 4 de 2007. Primero me dio mushisima risa...
y canté 139 lexatins (Una canción de despedida, con un tinte suicida, de Fito
Paez) durísimo. Pero luego me dio mucho miedo, me desmayé, y mi mamá mellevo a
urgencias.¿que sentiste?
Vi todos mis actos.... pensé en todo lo que no
había hecho aun. Sentí como se me iba la vida en cada jarra de agua que echaban
por la manguera, en cada arcada se iba un pedazo... Y a mi solo me salían
lagrimas... Suplicando que todo acabara.
Pero no. Fueron crueles.
Despues vomité negro... Y desde ese momento no me
concentré en seguir empeorando. En ese momento dije que todo iba a ser mejor.
Cuando vomité negro... se fue todo el dolor.
Su primer
intento de suicidio fue a los 14 años, en Marzo, un mes que parece nunca ser
bueno para ella; al igual que agosto. La mayoría de los intentos de suicidio,
rupturas amorosas y malas fechas de su vida han quedado en marzo. Las que no
cabían ahí, se fueron a Agosto.
Las
herramientas y los métodos fueron variados, una mezcla explosiva de
impulsividad, recursividad y malos momentos dejaron cicatrices por cortes de
cuchillas y botellas quebradas en el asfalto, y profundas pinchadas de agujas
con la intención de ahogarse en un charco de sangre, asfixia y una mano
quebrada al romperse una cuerda con la que intentó ahorcarse, y varios lavados
estomacales por los cocteles de medicamentos que se tomó para embriagar el
vacío y la tristeza.
El arte:
Amelia es
una persona principalmente creativa, según afirman varios de sus amigos. Se ha
destacado en todo lo que ha puesto pie y esfuerzo. Fue influenciada por su
madre para leer cuanto libro se le paseara por las manos, cosa que la llevó a
la escritura como medio de escape a muchos de sus fantasmas. En las letras como
en todo, ella se aleja de las etiquetas, buscando que las cosas fluyan con
ella.
De igual
forma su tía y su abuelo la llevaron a la pintura, campo en el que se desempeña
menos, pero que aplica conjuntamente con su música y su literatura para darle a
una idea un amplio espectro de expresión.
A la
música, afirmaría yo que su mayor pasión, la encaminaron desde el colegio con
la flauta dulce, pero fue su tía la que le abrió las puertas cuando a los 7
años le regaló un violín, instrumento que tocó hasta entrada su adolescencia,
cuando lo cambió por el teclado, la guitarra, la batería y la voz.
Su tono,
tanto en sus letras como en su música y sus colores, varía según su estado de
ánimo, pero siempre mantiene una intención descriptiva que parece describir las
cosas desde otros puntos de vista, vistas de espejos, de ojos diferentes, con
colores marcados por los ánimos y compases guiados por una intención siempre
marcada.
Ahora:
Amelia, después
de mucho luchar contra si misma, su enfermedad, los medicamentos antidepresivos
que tanto odia, y una horda de fantasmas de sus acciones pasadas que parecen
agobiarla cuando recuerda.
Actualmente
tiene tres tatuajes, Un triskel celta, símbolo de la armonía y la fluidez de la
energía del universo, un Ankh, jeroglífico egipcio de la vida, y una mariposa
con ojos en las alas que orgullosamente le ayudé a idear.
Sus
orejas a no cargan las toneladas de metal que antes ostentaban, tampoco su
clavícula, su ceja ni su lengua, su pelo sigue cambiando de color cuando menos
lo espera, y ahora tomó la fotografía como nueva pasión artística.
Su
relación con su madre se ve tan bien como en si temprana infancia, ella trabaja
ahora como corredora de bolsa, e invierte mucho de su tiempo en pasarlo con su
hija.
Sus
abuelos viven dos pisos debajo de su apartamento, en la misma unidad
residencial, por lo que los visita cada que puede. Su tía también sigue siendo
parte importante de su vida, aunque ya no le lleva regalos a diario.
Su
costumbre de caminar se quedó en su niñez, ahora monta en taxi tanto como
puede, y su pasión por las imágenes y los colores encontró su lienzo en su
forma de vestir. Casi siempre matizado por un par de gafas oscuras grandes, que
hacen que su sonrisa se resalte.
Su último
momento de autolesión ocurrió en su colegio, donde sus compañeros fueron
cómplices del acto, mientras la ayudaban a cerrar las heridas, para evitar que
algún profesor o directivo se diera cuenta.
Las
depresiones son un problema que, aunque siempre amenaza desde las sombras de su
inconciente, parecen lejanas como su antigua y tortuosa relación con un hombre,
el guitarrista que le rompió y le reconstruyó el corazón continuamente.
El
Borderline y la muerte son ahora compañeros que la siguen callados. Callados
porque aunque esten ahí, parecen haberla abandonado hace tanto, que ya no se me
hace extraño verla sonreir.
Su
adolescencia parece terminar su ciclo antes de tiempo, dejando atras la
rebeldía y la falta de criterio, y aunque todavía no tiene idea alguna de que
desea estudiar como carrera universitaria, está segura de que, como siempre, se
destacará para bien en ella.
“¿Y como describes tu vida hoy?
Psicodélica... porque estoy abierta a nuevos
colores, nuevas formas... a que todo fluya como debe, como siempre ha fluido”
Está
llegando la hora en la que no necesitará más de un hermano mayor que le saque
agujas del brazo, le toque canciones desde el otro lado del país, o le jure que
este no es el día para morir, que hay más luz al otro lado del amanecer, al
otro lado de la media noche.
Ya no
necesita de mi protección, nunca lo necesitó.
Solo ella
puede decidir si la proxima es la vencida, o si el Borderline tendrá que
dejarla ir por sus campos de espejos, mariposas y pianos.
domingo, 16 de diciembre de 2012
Lo esencial es invisible ante los ojos
Estaba meditando acerca de la frase del principito "lo esencial es invisible ante los ojos" y como esto se relaciona con los desordenes alimenticios. Nuestra enfermedad esta basada en la percepción visual de nuestros cuerpos pero, ¿Si nuestros cuerpos no fueran esenciales por que somos visibles? Según mi apreciación, (y no se olviden que soy una enferma mental) cada uno de los aspectos del ser humano debe ser cultivado para llegar a un nivel de desarrollo que lleve a una plenitud. Desde lo académico, lo espiritual y por que no, lo físico. Pienso que la imagen que proyectamos es tan esencial como las palabras que decimos pues el ser humano es todo un conjunto que no puede ser dividido, entonces. ¿Por qué restarle importancia a una de ellas? Inclusive, me parece superficial quien piensa que de debe ser ajeno a la superficialidad pues el hecho de que nuestra imagen sea la capa mas exterior no significa que no sea una de las partes que nos conforman, nos dan forma y la capacidad de interactuar con el otro.
No estoy tratando de ser una militante de la anorexia o la bulimia, porque estoy segura de que hay modos mas sanos de llegar al mismo lugar, lo que si estoy tratando de decir es que si lo esencial fuera invisible ante los ojos no tendríamos ojos.
No estoy tratando de ser una militante de la anorexia o la bulimia, porque estoy segura de que hay modos mas sanos de llegar al mismo lugar, lo que si estoy tratando de decir es que si lo esencial fuera invisible ante los ojos no tendríamos ojos.
miércoles, 7 de noviembre de 2012
historia de Amelia. Parte II
Empezar a hablar con la psicóloga fue bastante impactante, fue ventilar aspectos de mi vida que no tenia claros, y cometí el error de poner mi confianza en alguien que no era. tenia en mi mente la idea fija de que debía morir de que me tenia que mata porque mi vida no tenia sentido... gracias nietzche! estaba cercano mi cumpleaños numero 15, estaba feliz organizando mi fiesta... y fue tal y como la quise, solo hay un par de cosas de las que me arrepentí como por ejemplo, que ana no me dejo probar la comida que había diseñado especialmente para mi uno de los chefs mas importantes de medellin.
se acabaron mis 15 y empece a ir a fiestas de 15 y ahí viene mi primer intento de suicidio que dejenme decirlo fue patético. en la fiesta de una amiga probé el vodka por primera vez, y digamos que no cae muy bien en un estomago vacio. y fue tal mi borrachera que me metí al baño con una copa y me corte las venas. ok. ya se pueden reír... me le tire la fiesta a la pobre niña... soy un asco. al mes sigueinte intente con una sobredosis de pastillas, pero fui descubierta por mi mama. lavado gástrico. internación #1. no me acuerdo de nada de lo sedada que estaba. solo se que me echaron del colegio cuando salí.
volví a hacer música, conocí el rock n roll, el sexo y las drogas... me hice piercings, me tatue, me intente destruir mi y una veces con sobredosis de drogas que aparentemente son tan malas que ni para sobredosis me dan. fue estúpida, fui irresponsable y temeraria y me hice daño. baje a 37 kg. internación #2. salí pesando 52 kg de ahí. seguí en mi espiral autodestructiva y con todo el corazón pensé que había encontrado al amor de mi vida. me enamore a lo duro mientras el pendejo se acostaba con la ex yo lloraba porque me contestara. oh depresión, volví a bajar a 40. internación #3. mi psiquiatra decidió que debía hacer un tratamiento farmacéutico mas agresivo, y me receto un antipsicotico que me hizo olvidar completamente de ana. comí... y fui feliz comiendo, ni un asomo de cula, probé todo lo que quería probar, bebí todo lo que quería beber, aprendi a cocinar, a hacer los mejores postres y los mas hermosos pasteles... era tal el hambre que me producía el medicamento que me despertaba en la mitad de la noche para comer y a las 3 de la mañana para comer de nuevo. 80 kg. no había podido volver a ana porque mi voluntad había sido diezmada y le falle, y tuve que asumir las consecuencias, con la ayuda de mia y una enfermedad estomacal baje a 76. y estuve así mucho tiempo, pero estaba tan feliz haciendo mi vida, estudiando, que la verdad no me importaba. hasta que vi una foto el 3 de julio de este año. me la habían tomado en ciudad de panamá en la celebración de mi 20 cumpleaños. y parecía un balón. tome voluntad, de donde no tenia... y me decidí bajar, así fuera lo ultimo que hiciera, al principio fue difícil... porque la comida es como la heroína. una vez la pruebas quedas ligado para siempre. pero fui fuerte y renové mi contrato con ana. de 74 kg el 3 de julio a 47 kg el dia de hoy. con esfuerzo sudor y lagrimas pude llegar a ponerme los jeans de mi infacia. y si, básicamente esa es mi historia. un poco extensa, profundiza en los aspectos según la caraga emocional de los mismos.. pero escrita con amor... porque lo mas importante en verdad es el amor.... y como he dicho siempre... no vale la pena hacer todo esto sin amor propio, porque si no nos amaramos no haríamos tantos sacrificios. uno se sacrifica por lo que ama.
historia de Amelia. Parte I
Nací en el 92 en el año de el amor después del amor y de incesticide de nirvana, ahí nací, por cesárea a los 7 meses porque siempre he sido absoutamente apresurada en mi vida. fui bendecida con una mama joven, con una familia muy hermosa, me falto un papà pero nunca una figura paterna. mi familia estaba constituida por mi mama, mis abuelos, mi tía y mi tío, yo fui la primera nieta, la primera sobrina, la primera hija. tuve la mejor de las infancias que recuerdo con mucho amor. y empezó el colegio... entre a uno de esos colegios de la nueva ola educativa y de la clase alta de la ciudad de medellin, todos venían de familias importantes, y se esperaba tanto de mi. tenia 4 años y así podía sentir que aun así tenia a mucha gente que enorgullecer. recuerdo con dolor un dia en jardín donde uno de mis compañeritos me llamo "gorda inflada con aire" y eso cambio mi vida. siempre fui buena estudiante, buena hija, buena nadadora, excelente lectora, cantaba, jugaba, tenia las mejores calificaciones, me daban menciones de amor e izaba la bandera en los actos cívicos. pero era una gorda inflada con aire. mi tío se caso y de esa unión nació mi amado primo y mi amada prima, siguieron pasando los años, en el colegio todo igual. hasta que un triste dia de octubre mi mama fue a recogerme en el colegio antes de la hora de la salida, lo cual me parecía absolutamente extraño, y lo era pues me recogió para que fuera al funeral de mi prima que había muerto la noche anterior. jamas había sentido un dolor similar, ese sentimiento de impotencia, de ver a mi tío sosteniendo el ataúd diminuto y con la otra mano acariciandome la cabeza sin yo entender muy bien a la muerte ni como funcionaba ni como era que yo no iba a ver a mi prima nunca mas.
el impacto fue tal que recuerdo perfectamente que esa fue la primera noche de mi vida que no dormí... no comía no hablaba, solo veía televisión tratando de no pensar en nada.
en el colegio tomábamos el almuerzo todos juntos en el salón de clase y ese para mi era el peor momento del dia, lo odie con todo mi corazón todo el tiempo. y ahí accidentalmente apareció Mia en mi vida, vomitaba el almuerzo todos los días, no se si voluntaria o involuntariamente pero esa fue la raíz de todos los problemas.
los años siguieron, yo seguía siendo la gorda, nerda inflada con aire, pero si algo me caracterizo fue que nunca me deje menospreciar de nadie que no fuera yo misma. aplicaba a la perfección las palabras de eleanor roosvelt "nadie puede hacerte sentir inferior sin tu consentimiento" y así ha sido siempre y así será.
cuando entre a secundaria fue que todo dio un giro de 180 grados. me cambie de colegio y empece a estudiar en uno de los colegios mas tradicionales que también exigían un alto nivel de sus alumnas (porque era femenino) y yo necesitaba encajar en el. hermosas era la paalabra que mejor las describía, mis compañeras de salón eran hermosas, todas podían haber sido modelos, con unos cuerpazos... hasta que me comentaron su secreto... que tenían unas amigas que se llamaban ana y mia. a los 13 años esto vino a mi vida como una oportunidad para encajar, quise ser parte de ese grupo tan perfecto y lo logre. la natación había sido parte de mi vida, tenia el bronceado que envidiaban pero la autoestima por el suelo. entre en depresión, deje de hacer música, ahora mi vida se resumía a ir al colegio, escuchar evanescence, escribir y pensar en como autodestruirme. ana me consumía, pasaba toda la jornada del colegio con una caja de chicles sin azúcar y una botella de agua. lo que obviamente causo impacto en mis supuestas amigas pues mi voluntad era mayor a la de ellas, ellas habían renunciado a ana pero yo no, no podía... entonces fueron a la psicóloga del colegio a que hablara conmigo.
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